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3 de abril de 2017

Otro hallazgo paleontologico realizado en Miramar y que sorprende al mundo.



Mientras los niños juegan en la arena y los padres comparten unos mates bajo el sol en la playa, a centímetros de ellos hay historias milenarias que esperan ser descubiertas y contadas.

Recientemente se hallaron y recuperaron restos óseos de gran tamaño pertenecientes a gigantescos animales ya extintos que deambulaban por lo que hoy es la ciudad de Miramar, a pocos metros del muelle de pescadores y la zona céntrica de la ciudad.

Mariano Magnussen y Daniel Boh, Técnico y Director del Museo Municipal Punta Hermengo, dependiente de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de General Alvarado, comenzaron el año con el hallazgo de restos fósiles de Perezosos gigantes que vivieron en esta zona hace algo más de 100 mil años, en lo que fue un bañado alimentado por un arroyo ya desaparecido y a kilómetros de la actual línea costera.

Se comenzaron las tareas de excavación en el sitio, en donde se observaban pequeñas “manchas negras” que luego se convirtieron en enormes huesos de un animal conocido científicamente como Lestodon armatus, un perezoso gigante que habitó en esta zona.  “Era un gran herbívoro, que recogía su comida a orillas de los pantanos o cauces fluviales, y era el tercer animal continental de mayor tamaño, después del Megatherium (otro perezoso) y del Stegomastodon (elefante sudamericano), argumento Mariano Magnussen.

“Su cráneo tenía una región frontal muy ensanchada. Su dentición era simple, pero resaltaban hacia afuera de la boca unos colmillos muy grandes, los que se convertían en defensas contra los posibles depredadores. Sus huesos eran gruesos y robustos. Su masa corporal se estima que era de 3,5 toneladas. Tenía 1,80 de alto y 4 metros de largo” comento Daniel Boh durante la presentación a los medios.

En pocos metros se recuperaron restos fósiles de al menos cuatro individuos, incluyendo mandíbulas, fémures enormes,  falanges, vertebras, costillas, sacros, pelvis, entre otros, sumado al material que ya se encontraba en el museo. Por lo que sería posible armar un ejemplar bastante completo.  Desde hace años el museo de Miramar también se han recuperado, además de Lestodon, otros restos de animales extinguidos, tales como Toxodontes, Mastodontes, Caballos americanos, Megaterios, Scelidoterios, Macrauchenidos, roedores, peces, reptiles, aves, escarabajos, hormigueros y hasta huellas fosilizadas de varios animales, entre ellos las únicas conocidas en el mundo, de un Smilodon o Tigre Dientes de Sable”.

Sin dudas, Miramar, conocida como la ciudad de los niños y la familia, atesora unos de los yacimientos fosilíferos más ricos del mundo correspondientes a los últimos 4 millones de años. Justamente el sabio Florentino Ameghino, el primer gran científico argentino, fue quien publicó sobre la riqueza de esta zona hace más de 100 años, cuya extensa bibliografía de los hallazgos en la ciudad balnearia se encuentra en las bibliotecas universitarias de todo el mundo.

Se contó además con la colaboración de Francisco De Cianni en la preparación del material y Gisel Sanchez, en el registro fílmico y fotográfico durante las tareas de excavación.

En este momento, el público puede ver en la sala de paleontología regional restos de Lestodon recuperados en campañas anteriores, como el cráneo, un brazo completo y un voluminoso fémur, mientras los más curiosos pueden observar (puertas adentro) como se procesa y trabaja el nuevo espécimen. Luego es registrado como lo establece la ley 25.743 nacional y la ordenanza municipal 248/88 que protege los yacimientos fosilíferos y colecciones paleontológicas en el Partido de General Alvarado.

Ahora ya saben, si visitan las hermosas playas de Miramar, recuerden que hace mies de años, ahí mismo, vivieron criaturas gigantes, cuyas evidencias fósiles de su paso por esta zona, se encuentran en el Museo Municipal de la ciudad balnearia. Para aquellos que quieren saber más, pueden visitar la web institucional; www.museodemiramar.com.ar y la página en Facebook: Museo Miramar.


8 de enero de 2017

Recuperamos restos fósiles de un Promacrauchenia, un extraño animal prehistórico.




Dic. 2016. El Museo Municipal de Miramar ha recuperado restos fósiles de una extraña criatura prehistórica de 3 millones de años en las inmediaciones de la cancha de golf local.

Se trata de vértebras, costillas, huesos largos y parte de un cráneo de un Promacrauchenia (también se lo puede nombrar como Promacrauquenia), un gran herbívoro ya extinto, que vivió en la región pampeana hace unos 3 millones de años. "El material, el cual es sumamente frágil, se encontró en sedimentos correspondientes al Plioceno, época que reinaban mamíferos y aves de gran tamaño, con un clima y ambiente similares al monte chaqueño actual", comentó Daniel Boh, encargado del museo.

La forma del cuerpo de Promacrauchenia recuerda al de un camello con trompa. Alcanzaba los 1,6 metros de altura y 2,5 de largo con un peso de unos 500 kilos. Su trompa corta le serviría de labio prensil (como el tapir), para permanecer sumergido, acondicionar el aire y como herramienta de uso general. Comparten muchas adaptaciones morfológicas con los jiráfidos, con los cuales no estaban relacionados, considerada como una convergencia adaptativa o evolución paralela, sostuvo Mariano Magnussen, integrante del citado museo.

Promacrauchenia es uno de los muchos grupos de mamíferos “ungulados sudamericanos extintos” que poblaron América y de los cuales no queda ningún descendiente vivo. Los macrauquénidos evolucionaron en total aislamiento en el continente-isla de Sudamérica, desde animales herbívoros de poca alzada, hasta especies de gran tamaño y peso.

El Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar ya había recuperado distintos restos de un representante más moderno, denominado Macrauchenia, el cual, aparece en varias oportunidades en la película La Era de Hielo. Pero este nuevo espécimen es un género más antiguo, del cual aún no se había hallado evidencias en Miramar.

En los trabajos de rescate también se tuvo la colaboración de Francisco Elguero Suárez.

20 de noviembre de 2016

El intendente German Di Cesari y autoridades de la Secretaria de Turismo y Cultura visitaron el Museo por hallazgos paleontologicos.


Sept. 2016. Recibidos por el museólogo Daniel Boh y Mariano Magnussen, el intendente del Partido de General Alvarado German Di Cesari, realizo una visita al Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar, para interiorizarse sobre el importante hallazgo paleontológico que se realizo en las inmediaciones del muelle de pescadores. Se trata de huellas de un Tigre Dientes de Sable (Smilodon populator), desaparecido hace unos 100.000 años. La importancia radica en que son las primeras huellas de animales prehistóricos halladas en el Partido de Gral. Alvarado y las primeras y únicas de este tipo de felino en el mundo, lo que las hace muy valiosas para la ciencia. Aparte se aprovecho de hablar con el intendente y demás autoridades la importancia cultural, científica, educativa y turística que tiene nuestra institución y las problemáticas de espacio ya ampliamente conocidas por la comunidad.

29 de octubre de 2016

Encuentran fósiles del perezoso prehistórico más grande del mundo en Argentina.




Mar. 2016. El Museo Municipal Punta Hermengo de la ciudad de Miramar (provincia de Buenos Aires, Argentina) ha revelado el descubrimiento de un enorme fémur de un perezoso gigante ya extinto, el megaterio, el mamífero prehistórico terrestre mas grande que habito en América del Sur.

La zona donde ha sido encontrado, entre las localidades de Mar del Sud y Centinela del Mar, es rica en fósiles del Cuaternario (hace 2,5 millones de años), especialmente mamíferos de gran tamaño que habitaron estas llanuras hace unos 500.000 años. Gracias al aviso de un vecino marplatense, Daniel Tassara, que realizaba un paseo por allí, el personal y voluntarios del Museo Municipal “Punta Hermengo” de la ciudad de Miramar, pudieron recuperar el inmenso fémur de 90 cm de largo por 35 cm de ancho, además de un fragmento de cráneo, correspondientes a un megaterio (Megatherium americanum), el más grande de los antiguos perezosos. Los perezosos gigantes eran originarios de este continente alcanzando en algunos casos tamaños gigantescos como en el caso del Megaterio que pesaría de 3 a 4 toneladas y alcanzaba los 6 metros de largo. Otra particularidad es que se pudo comprobar que estos animales se podían desplazar a dos patas, tal como lo demuestran las huellas halladas.

También tenían grandes garras, que se cree usaba para desgajar las ramas de los árboles de esos tiempos como los Talas o Algarrobos, para así poder comer de sus hojas. Esto último se puede suponer debido a la forma de su paladar, que es estrecho y sugiere que era muy selecto para elegir su alimento, compuesto de frutos y hojas de los árboles, aunque no se descarta que se alimentara de vegetales más duros como los pastos. Se extinguieron a principios del Holoceno, hace unos 10.000 a 8.000 años, posiblemente por cambios en su hábitat, aunque los científicos postulan también, que los primeros seres humanos en la región los cazaban regularmente, acelerando su extinción. Una zona de gran riqueza histórica La tarea fue realizada por Daniel Boh, director del museo, el técnico Mariano Magnussen Saffer y por los voluntarios Francisco De Cianni y Francisco Elguero Suárez. Durante el trabajo de campo también se localizaron otros fósiles que serán desenterrados próximamente.

El Museo de Miramar había presentado hace algo mas de un año el cráneo de otro individuo de megaterio, hallado en las inmediaciones del Bosque del Vivero Dunicola Florentino Ameghino, restos aislados de otros ejemplares y parte del cráneo y mandíbulas de un ejemplar juvenil de esta especie, lo que convierte a esta región como una de las principales en el mundo en restos fósiles del Cuaternario. El enorme fósil recuperado ya se encuentra en la sala de paleontología del museo miramarense y será catalogado a fin de ponerlo a disposición de cualquier científico que desee estudiarlo, ya que el patrimonio paleontológico de Argentina se encuentra protegido por la ley 25.473, y localmente la ordenanza municipal 248/88 habilita solo al museo municipal proceder ante estos hallazgos.

Guardavidas de Miramar realizaron un notable hallazgo paleontológico.




Feb. 2016. Personal del Museo Municipal de la ciudad balnearia de Miramar, en Argentina, recuperó un verdadero “sándwich de gliptodontes” y con una antigüedad de casi 2 millones de años.

Guardavidas de la zona norte de Miramar dieron aviso al personal del Museo Municipal “Punta Hermengo” de la ciudad bonaerense de la posible presencia de restos óseos en un barranco próximo al campo de golf.

El trabajo se realizó a una altura de más de seis metros, por medio de una escalera cedida para tal fin por los bomberos del bosque del Vivero Dunicola, y la extracción fue bastante dificultosa debido a la fragilidad de los fósiles y la incomodidad del lugar pero, finalmente se pudo extraer un cráneo casi completo y varios fragmentos de coraza de lo que parecía “un” Gliptodonte, comento Mariano Magnussen Saffer, técnico del Museo miramarense y quien participo en la extracción del fósil.

El hallazgo fue notificado por Juan Bermejo y Bernabé Abate, quienes forman parte de un grupo de guardavidas en las inmediaciones donde se recupero el fósil, cuya antigüedad de los restos se estima entre 2 y 1 millón de años antes del presente.
Ya en el museo se procedió a su limpieza y ante algunas características particulares se acudió al paleontólogo Alfredo Zurita, del Centro de Ecología Aplicada del Litoral, y especialista de estos enormes armadillos ya extintos, el cual indicó que, “aunque parezca extraño se podría tratar de dos animales de diferente especie que, seguramente murieron muy cerca y sus restos se mezclaron con el correr del tiempo”.

Lo raro de este material, es que se trata de un cráneo de una especie de Gliptodonte depositado naturalmente en el medio de dos grandes fragmentos de caparazón de otra especie de Gliptodonte contemporáneo, lo que se puede considerar simpáticamente un “sándwich de gliptodontes”.

Este hecho poco frecuente y con algunos antecedentes en observación, llevo al mismo sabio argentino Florentino Ameghino a fines del siglo XIX, haya cometido el error en la clasificación de una nueva especie con restos mezclados, provocando dudas durante décadas, debido a que su autoridad era indiscutible.

De esta manera la ciencia va corrigiendo los temas controvertidos, según van apareciendo nuevas evidencias sobre la extraña fauna prehistórica de la región, siendo nuestra localidad una de las más importantes en lo que se refiere a hallazgos de interés científico, argumento Daniel Boh, titular del Museo Punta Hermengo.

Los Gliptodontes, es tal vez la familia extinguida mas popular de todos los mamíferos fósiles, cuyo nombre significa "diente tallado" (alude a la compleja forma de sus dientes).

La característica principal de este grupo es su coraza, la cual no poseía bandas móviles como los armadillos actuales, lo que limitaba sus movimientos, formadas por placas óseas circulares e irregulares que embonaban como un mosaico. Patas cortas y robustas. Su origen se remonta al Eoceno, hace 45 millones de años, pero recién al final del Plioceno y durante todo el Pleistoceno (época del hallazgo de Miramar) tuvieron una gran diversidad, formas y tamaños. Al parecer no se alimentaban de hormigas como sus parientes modernos, sino de pastos y otras plantas duras. El tamaño de la especie mas grande conocida era de unos 4,5 metros de largo y 1,9 de alto y mas de 1,5 toneladas de peso.

A pesar de unas 65 especies conocidas durante el cenozoico de América del Sur, los gliptodontes se extinguieron entre 10 y 8 mil años, época en que los primeros grupos humanos llegaron a la región.

Presentamos el hallazgo de los fosiles de un Camelido Gigante Prehistorico.




Dic. 2015. El Museo Municipal «Punta Hermengo» de la ciudad bonaerense de Miramar, dio a conocer el hallazgo y rescate de restos fósiles de un guanaco prehistórico extinto de gran tamaño, que vivió durante el Pleistoceno, hace 100 mil años.

El hallazgo fue realizado por la familia López de Mar del Plata, que regularmente visita la localidad de Centinela del Mar (cerca de Miramar) y protagonista de otros hallazgos anteriores. Luego de un paseo tuvieron curiosidad por unos huesos que se asomaban en el acantilado por lo que informaron al Museo de Miramar, que realizó la extracción de los mismos. Una vez en la institución citada se pudo establecer que se trataba de varias partes del esqueleto de un Hemiauchenia, un gran camélido, pariente de los actuales Guanacos pero más alto que el moderno camello africano, con unos dos metros y medio de alto, y un peso de casi una tonelada.

Hace unos 100.000 años, los guanacos no estaban restringidos a la región andino-patagónica, sino que eran abundantes en las praderas bonaerenses. Los camélidos (guanacos, vicuñas y otros extinguidos como el hallado) son de origen norteamericano y llegaron a Sudamérica luego que se juntaran las dos Américas hace unos 2,5 millones de años. Hasta hace unos 8000 años, estos gigantes convivían con sus actuales parientes pero, se cree que la caza que les dieron los primeros seres humanos que llegaron a estas tierras, terminaron por extinguirlos.

El material fósil recuperado, se observa hasta el momento una pata delantera completa, mandíbula inferior, varias vértebras, pelvis entre otros, lo que dio una dimensión del tamaño de este animal comparando los mismos huesos con ejemplares vivientes.

Además de los restos óseos, se ha podido observar marcas que corresponden a «rizolitos», moldes de las raíces generadas por las bacterias y otros organismos del suelo que se acumularon en sus paredes, facilitando la preservación en el antiguo suelo arenoso de esa zona.

De esta manera y gracias al aporte de los aficionados, el Museo local acrecienta y conserva los restos de la antigua e interesante fauna prehistórica que habitó nuestras pampas hace miles de años.

El material se encuentra en proceso de laboratorio, señalo Daniel Boh, titular de la institución, siendo preparados para su posterior estudio, clasificación y exhibición por el técnico Mariano Magnussen Saffer, ya que son los primeros restos articulados y de un mismo individuo para el museo miramarense.

El publico se puede acercar a diario a conocer el Museo de Miramar, ubicado en el centro del Bosque Vivero «Florentino Ameghino», donde podrá observar la exhibición paleontológica regional, constituida por restos fósiles de mamíferos gigantes y pequeños ya extintos, recuperados en esta región y que vivieron en los últimos 4 millones de años, además de restos de ballenas, lobos, elefantes y tortugas marinas, invertebrados, la presencia del hombre prehistórico y pueblos originarios, historia local entre otros.

Para más información recomendamos visitar la página del Museo: www.museodemiramar.com.ar y en Facebook se puede encontrar como Museo Miramar.

25 de octubre de 2015

Publican estudió sobre una madriguera y su contenido de 2.5 millones de años hallada en Miramar.



Se dio a conocer el hallazgo y estudio de una antigua madriguera de 2,5 millones de años antes del presente, donde se recuperaron numerosos restos fósiles de animales, algunos ya extintos. El hallazgo fue realizado tiempo atrás en la ciudad bonaerense de Miramar.

Las investigaciones realizadas por Marcos Cenizo de la Fundación Azara, Universidad Nacional de La Pampa y Universidad Maimónides, junto a Esteban Soibelzon del Museo de La Plata, y Mariano Magnussen Saffer del Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar, dieron a conocer un conjunto de fósiles inusuales encontrados dentro de una madriguera de finales del Plioceno en la ciudad de Miramar, Provincia de Buenos Aires, y publicada días atrás en la prestigiosa revista científica Historical Biology, An International Journal of Paleobiology. 

Los investigadores describen en un extenso estudio (en ingles) cuatro tipos de tamaño en general para madrigueras prehistóricas que se encuentran en el Plioceno al Holoceno (últimos 4 millones de años) de Argentina y Brasil, de las cuales la más grande está relacionada a un armadillo gigante extinto, identificado como Ringueletia simpsoni.
 
Este hallazgo realizado en la ciudad balnearia, contiene la mayor diversidad de vertebrados recuperados dentro de una madriguera de este tipo, incluyendo restos óseos de armadillos (Ringueletia simpsoni), zarigüeyas extintas (Thylophorops chapadmalensis), prociónidos (Cyonasua lutaria), anuros de hábitos depredadores (Ceratophrys) y roedores (Microcavia y Lagostomopsis), como así también, sorprendió la presencia de coprolitos (materia fecal fósil) y residuos escatológico desagregados. 

Los investigadores de las instituciones participantes, sostienen por medio de estas evidencias descubiertas, que hace 2,5 millones de años, había “reocupación” de madrigueras es un comportamiento común en los mamíferos carnívoros pequeños, al menos desde principios del Plioceno. 

Además, se sugiere una relación depredador-presa entre los carnívoros estudiados y los más abundantes pequeños mamíferos excavadores de la prehistoria en la región pampeana, época, en que la actual provincia de Buenos Aires y ciudad de Miramar ubicada  a orillas del océano atlántico, se encontraba en el centro continental a cientos de kilómetros de la costa marina de entonces. Este y otros hallazgos, confirman una vez mas, el potencial paleontológico y científico de la región, cuyos estudios comenzaron en el siglo XIX y potenciados mundialmente por Florentino Ameghino.

21 de julio de 2015

Repercusión en los medios por material presentado por el Museo de Rió Hondo y el Museo de Miramar.





El material fue recuperado por Sebastián Sabater, del Museo Municipal Rincón de Atacama de la ciudad termense y estudiado en conjunto con Mariano Magnussen y Daniel Boh, del Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar (Bs As) y Carlos Estarli de la Fundación Argentavis de la localidad de Berazategui (Bs As).

Se trata de un mamífero de pequeño tamaño y muy parecido a los caballos actuales, pero sin parentesco alguno. Vivió en Termas de Río Hondo hace unos 5 millones de años atrás.

Un interesante hallazgo paleontológico realizado en el centro termal más importante de Argentina, fue presentado recientemente, y es el primero de su tipo para el Museo local.

Los fósiles hallados, corresponde a uno pequeño mamífero de la familia de los proteroterios, los cuales no tienen parentesco directo alguno con especies actuales, perteneciente a una estirpe muy primitiva de América del Sur. El espécimen esta constituido por numerosos huesos del esqueleto, aunque falta el cráneo, sostuvieron los autores.

Durante aproximadamente 50 millones de años de casi total aislamiento, los mamíferos de Sudamérica-Antártida evolucionaron en un continente isla. Estos animales en la Antártida se extinguieron antes, debido al enfriamiento climático y glaciación que afectaría este continente durante los últimos 37 millones de años.

Los proteroterios es uno de los ejemplos más conocidos en convergencia adaptativa o evolución paralela, es decir, la semejanza entre los caballos que se desarrollaron en otros continentes, y el grupo sudamericano conocido como los proteroterios (Proterotheriidae) desarrollados en total aislamiento bio-geográfico.

Estos pequeños “falsos caballos” fueron animales gráciles de lomo relativamente corto y extremidades alargadas con pezuñas. En la cabeza, el rostro no es particularmente largo y los ojos eran grandes. Estos animales recuerdan vagamente, más que a los caballos, a las gacelas u otros animales herbívoros pequeños o medianos.

Las proporciones de sus miembros indican también que eran habitantes de espacios más boscosos que los caballos modernos, lo que permite hacer inferencias en aspectos paleoambientales y paleoclimaticos, para entender como fue la provincia de Santiago del Estero varios millones de años atrás. Algo que si asemeja a los proteroterios con los caballos es la presencia de un mecanismo de “trabado” en la rodilla, que les permitiría permanecer de pie con menos esfuerzo, y que ha sido propuesto para varias formas de mamíferos sudamericanos fósiles ya totalmente extintas.  

Es la primera vez que el Museo Municipal Rincón de Atacama halla representantes fósiles de esta  familia de mamíferos autóctonos. El material fue recuperado tiempo atrás en unos pequeños acantilados sobre el Rió Dulce, próximo a la ciudad, en sedimentos que corresponden al Mio-Plioceno (unos 5 millones de años atrás), y presentado recientemente en las XXIX Jornadas Argentinas de Paleontología de Vertebrados, cuyo resumen del trabajo se halla en el libro del encuentro de investigadores y técnicos.

Pero Termas de Rió Hondo tuvo un pasado biológico muy interesante. Justamente allí, en pleno centro de la ciudad, se encuentra el Museo Municipal Rincón de Atacama con interesantes muestras de fósiles de criaturas prehistóricas que alguna vez vivieron en la provincia de Santiago del Estero, como Elefantes (stegomastodon), varias especies de perezosos y armadillos gigantes, guanacos de gran tamaño, bestias parecidas a hipopótamos, quirquinchos primitivos entre otras, como así también, restos culturales de los grupos aborígenes que habitaron esta parte del país.

29 de agosto de 2014

Hallan un gran hueso de ballena prehistórica en Miramar.




Personal del Museo Municipal Punta Hermengo presento el hallazgo casual de un gran hueso de una ballena prehistórica de unos 30 mil años de antigüedad.

Debido a las intensas lluvias de los días pasados los arroyos de la zona tuvieron una crecida inusitada de sus caudales, trayendo numerosos problemas a los vecinos. Tal como ocurre en estos casos la erosión desentierra objetos que no se sabía que estaban ahí.

En los últimos tiempos, el avistaje de grandes ballenas en la costa miramarense es más común entre los meses de julio y diciembre de cada año, pero mucho tiempo atrás, durante el pleistoceno superior las ballenas también frecuentaban las antiguas costas bonaerenses – argumento Mariano Magnussen.

Gracias a los vecinos Sebastián y Fernando Nazar y a “Cacho” Cuadrado que dieron aviso a Daniel Boh, Director del Museo Municipal “Punta Hermengo” de Miramar es posible apreciar un nuevo espécimen  en el sector dedicado a fauna marina prehistórica de la institución. 

Se trata de un enorme húmero de ballena de unos 7.000 años de antigüedad  hallado en la playa en inmediaciones del arroyo La Totora, a unos 6 km al sur de Miramar.  El mismo fue desprendido por la fuerza del agua y arrastrado a la costa por la gran correntada en el mismo curso de agua.

El hallazgo de restos marinos en los barros de los arroyos no es algo raro ya que hace unos 7.000 años el clima era más cálido que el actual y el nivel del mar estaba un metro más alto. Si bien la costa estaba más retirada en esos tiempos, las altas mareas o tormentas arrastraban los seres u objetos que flotaban, así quedaban depositados lejos de la costa y eran lentamente tapados por los sedimentos de los normalmente tranquilos arroyos de la región.

Si bien es claro que se trata de un hueso de ballena, se está determinando a cuál especie pertenece y es muy probable que se trate de una gigantesca Ballena Franca Austral (Eubalaena australis). Ya que el mismo Museo posee el esqueleto completo de esta especie se comparó el tamaño del hueso moderno que mide 45 cm de largo para un ejemplar de 12 metros, mientras que el ejemplar hallado tiene unos 80 cm. Lo que nos indicaría que el animal tendría más 20 metros de largo y unas 90 toneladas de peso.

Nuestra región tiene una larga historia vinculada a las ballenas, ya que en 1898 apareció una Ballena Azul de 29 m de largo (uno de los récords mundiales) que se halla en el Museo de La Plata y en 1925 apareció otra que actualmente se exhibe en el Museo de Ciencias de Buenos Aires, además de los ejemplares que posee el museo local. El estudio de estos restos hacen posible  comprender también los cambios en el medio ambiente y su influencia en los seres vivos y el relieve de nuestros paisajes.

2 de agosto de 2014

Un enorme cráneo prehistórico en inmediaciones del vivero de Miramar.







El Museo Municipal “Punta Hermengo” de la ciudad de Miramar, dependiente de la Secretaria de Turismo y Cultura de la Municipalidad de General Alvarado, anunció el hallazgo y recuperación de un cráneo de lo que fue el perezoso gigante más grande de todos los tiempos.

La presencia del fósil fue notificada por Pablo Lamego (foto inferior), estudiante del profesorado de biología, de Mar del Plata, quien dio aviso sobre pequeños restos visibles sobre la superficie del sedimento, en los acantilados  a la entrada del Vivero Florentino Ameghino.

Al ser excavado el sitio por el museo de Miramar, la sorpresa fue tan grande como el mismo cráneo. Se trataba de un Megaterio, un perezoso gigante extinguido que vivió durante el Pleistoceno mas reciente, hace 200 mil años.

El Megaterio (Megatherium americanum), fue el mamífero continental de mayor tamaño de América del sur en los últimos dos millones de años. Superaba los 5 metros de altura cuando se paraba sobre sus patas traseras lo que le permitía llegar hasta la copa de los árboles o trasladarse un corto trecho de esta manera. El peso estimado de esta especie era de 7 toneladas (más que el elefante africano). Su cuerpo estaba recubierto por una fuerte pelambre. Sus patas delanteras eran largas y fuertes, acompañadas por cuatro garras, lo que le permitía acceder de mejor manera a los vegetales que formaban parte de su dieta. Su cráneo superaba los 80 cm de largo y era pequeño comparado con su cuerpo.

Es interesante mencionar, que en la misma zona se habían recuperado restos de megaterio por parte de otros científicos, como Florentino Ameghino (1908). Carlos Ameghgino (1916) y Lorenzo Parodi (1920). En los últimos 20 años, el museo de Miramar también recuperó de esta zona varias decenas de otros grandes mamíferos fósiles contemporáneos a megaterio y que se hallan depositados en la institución miramarense, lo que permite reconstruir el aspecto ambiental en aquellos tiempos remotos.

En este momento, el cráneo se halla en el laboratorio del museo para su preparación, por parte de Daniel Boh y Mariano Magnussen, esperando poder ser exhibido en las próximas semanas junto a otros restos fósiles recientemente presentados en distintos medios de comunicación del país.

Mas info: www.museodemiramar.com.ar.  /  Facebook: Museo Miramar

27 de marzo de 2014

Así vivían los alvaradenses nativos en la época postconquista-colonial, en el siglo XVI.


Los restos de un asentamiento aborigen, con restos culturales, numerosos huesos de animales, cerámica y metal, fueron recuperados en la localidad de Centinela del Mar, y se tratarían de la época postconquista-colonial, atribuible al siglo XVI.

Personal del Museo Municipal Punta Hermengo, dependiente de la Secretaria de Turismo y Cultura de la Municipalidad de General Alvarado, anunciaron el hallazgo de elementos zooarqueologicos y antropologicos de la época postconquista-colonial.

El material recuperado esta constituido por 246 objetos asociados, entre ellos, 29 artefactos de piedra, 5 de cerámica, 47 restos óseos de Equus caballus (caballo europeo), 65 de Lama guanicoe (guanaco), 4 Lagostomus maximus (Vizcacha), 1 de Arctocephalus (Lobo Marino) 89 restos de cáscara de huevo de Rhea americana (Ñandu) y 5 piezas de hierro, posiblemente de una lanza o cuchilla.

Este antiguo asentamiento transitorio fue encontrado hace algunos años atrás en la localidad de Centinela de Mar en las exploraciones periódicas del Museo de Miramar, y es el primero atribuido a esta época histórica del país, relativamente paralela a la primera fundación de Buenos Aires (1541) y a las primeras exploraciones coloniales europeas en la región.

Si bien se sabia que los restos eran muy recientes a los acostumbrados a catalogar, se pudo determinar que el rango del asentamiento fue el siglo XVI, ya que los restos de un ejemplar adulto y un juvenil de Equus, corresponden a una especie introducida por los primeros colonos europeos, y justamente para esta época habrían proliferado en estado salvaje (desde el año 1550) en gran parte de América, principalmente en la región pampeana y patagónica, y fueron parte sustancial en recursos económicos y alimenticios por los pueblos originarios.

Otro indicador, son los restos de Lama guanicoe, los cuales proliferaron en la región pampeana durante miles de años, extinguiéndose localmente en el siglo XVI, sumado a esto, lo moderno de la alfarería aborigen es típica de la época colonial y los restos de hierro en mal estado de conservación.

Los restos de Equus y Lama, presentan severas marcas de corte y descarne. Algunas claramente realizadas por instrumento de piedra, mientras que en un omoplato de guanaco juvenil, se asemejan a cortes de hoja metálica por su profundidad y delgadez, la cual esta sujeta a análisis.

Esta evidencia aislada no permite asegurar si se trata de un elemento de manufactura local, o si su procedencia se debe a algún tipo de transporte o intercambio desde otra zona, o bien, de intercambio o enfrentamientos culturales hispano-indígena. El tipo de cerámica recuperada demuestra que pertenece a tiempos posteriores a la Conquista, cuyos grupos portadores, posiblemente provengan del norte de la pcia. de Buenos Aires o Santa Fe.

El material próximamente será estudiado por especialistas en zooarqueologia e historia, y serán exhibidos en una futura muestra que prepara el museo local para el día de la “Diversidad Cultural” en el mes de octubre, para conocer como fueron los “Primeros Alvaradenses Nativos”.

Mientras la aldea de Buenos Aires intentaba crecer, y los colonizadores europeos querían tomar el control de tierras en el NOA y del Litoral, y se comenzaban las exploraciones en el territorio de la costa bonaerense, un grupo de aborígenes locales cazaba y se alimentaba de carne de caballo y guanaco, sin pensar que siglos después iban a ser diezmados y extinguidos física y culturalmente.

El material arqueológico recuperado es considerado “yacimiento de superficie”, el cual fue afectado por el transporte indiscriminado de vehículos 4x4 en una zona natural que debería estar protegida, y que se encuentra dentro del proyecto de la Reserva Provincial Natural de Centinela del Mar.

Para los interesados en acceder al informe preliminar, fotografías y videos sobre este hallazgo, visite nuestra web www.museodemiramar.com.ar o Facebook: museo Miramar.

20 de abril de 2013

Familia de Mar del Plata halla un craneo prehistorico en la localidad de Mar del Sud.



En la localidad de Mar del Sud, más precisamente en el paraje denominado El Remanso, fue hallado el cráneo fósil de un perezoso gigante.

El hallazgo fue realizado por la familia López, oriundos de Mar del Plata pero que los fines de semana disfrutan de las solitarios paisajes de la villa balnearia. No es la primera vez que en sus expediciones han encontrado restos fósiles ya que en varias oportunidades tuvieron la gentileza de avisar y llevar al Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar, el producto de sus hallazgos.

En esta ocasión se trata de un animal denominado SCELIDODON, un gran perezoso pariente lejano de los que hoy aún existen en la selva misionera pero de un tamaño impresionante ya que tenía en vida unos dos metros y medio de largo y una tonelada de peso, eran herbívoros con escasos dientes, grandes garras con uñas que usaban para romper las ramas de los árboles y arbustos de los que se alimentaba.

Estos animales habitaron en el Período denominado Ensenadense, al menos para nuestra zona, ya que sus restos han sido hallados en estos sedimentos cuya antigüedad es de, como mínimo 700.000 años y se tuvo que luchar contra las olas que dificultaban la extracción del fósil que se hallaba al nivel de la restinga al borde del mar. Curiosamente y tal como ocurre en nuestras playas el mismo lugar hoy se encuentra tapado por la arena, lo que nos demuestra las dificultades que existen para llegar a estos hallazgos.

Los perezosos gigantes estaban muy diversificados y adaptados a los diversos ambientes, ya que se han encontrado en estratos de diferente origen, tales como pantanos y praderas. También estaban los que hacían grandes cuevas, denominados SCELIDOTERIOS, cuyos restos son más abundantes y hasta fue hallado en 2005, un ejemplar en el mismo paraje pero en sedimentos mucho más modernos, lo que confirma la riqueza natural de nuestra región.

El cráneo encontrado por la familia López será convenientemente preparado para ser exhibido en breve en la sala del citado museo de Miramar, junto a una creciente colección de la fauna prehistórica local.

Más información en www.museodemiramar.com.ar

12 de marzo de 2013

Jóvenes hallan restos de un Ciervo Prehistórico.

Un hallazgo reciente realizado por Lautaro Digiovanni y Santiago Palavecino. Se trata de parte del asta y trozo de cráneo de un ciervo hallado entre el muelle y la entrada al vivero. Su antigüedad sería de unos 10.000 años. Los jóvenes se acercaron al museo municipal de Miramar para entregar el material recuperado por ellos, lo cual, es un buen gesto, recordando que el patrimonio paleontológico de Argentina se encuentra protegido por la ley 25.743 y la ordenanza municipal 248/88.


Si bien, aun no se hicieron los estudios de rigor para identificar al genero que pertenece el antiguo ciervo, el personal del museo miramarense piensa que se puede tratar de un Morenelaphus.

Es otra de las especies que llegaron a América del sur en el gran intercambio biótico americano a principios del Pleistoceno. Pertenece a la familia de los Cervidos, pero se trata de un genero totalmente desaparecido y algo más grande que los representantes vivientes de la familia. Tenia cuernos muy robustos, cilíndricos y achatados, longitudinalmente arqueados y en forma de "s" terminado en tres puntas muy filosas, ideales para la defensa. Su alimentación y comportamiento no habrá sido muy diferente a los ejemplares actuales.

Hallazgos muy interesantes de estos Cervidos fueron realizados en el territorio bonaerense por Carlos Ameghino y jurado en 1913, por Lorenzo Parodi en 1914 y por Lucas Kraglievich en 1928. En la actualidad los descubrimientos de estos mamíferos se realizaron en abundancia en la localidad fosilífera de Centinela del Mar a unos 45 kilómetros de la ciudad de Miramar, donde se halla un enorme médano "fósil" con una antigüedad estimada de 200 mil años antes del presente.

Su presencia en el registro estratigráfico se remonta al Bonaerense y se extiende hasta el Lujanense tardío. En América del Sur, sus restos han sido hallados en Uruguay, Paraguay, sur de Brasil y Argentina. Por otra parte, existe muy poca información relacionada con los requerimientos ecológicos de este género, aunque algunos autores han postulado ambientes abiertos o parcialmente arbolados.

Más info www.museodemiramar.com.ar

2 de abril de 2012

Hallazgo de un craneo de Plesiomegatherium y otros restos fosiles en Miramar.



La zona en la que se ubica la ciudad de Miramar y el Partido de General Alvarado es muy rica en restos fósiles de antiguos mamíferos, los cuales han sido recolectados por científicos argentinos y extranjeros desde hace más de cien años. En las últimas décadas esta actividad es realizada por personal y voluntarios del Museo Municipal Punta Hermengo de esta ciudad.

Recientemente se ha realizado un trabajo de campo al norte del balneario con interesantes resultados. Especialmente hay que destacar el hallazgo de un cráneo de un antiguo perezoso gigante denominado PLESIOMEGATHERIUM, en un estrato de más de 3 millones y medio de años. Este animal es más antiguo y probablemente antepasado del gigantesco MEGATHERIUM, cuyos restos son encontrados usualmente en la pampa bonaerense y que superaba el peso de un elefante moderno.

En cambio, el fósil hallado recientemente correspondería a un animal de unos 2 metros y medio de largo con un peso de unos 500 kilogramos. Su hábitat sería de bosques de algarrobos y quebrachales con un clima más cálido y húmedo que el actual, no tendría enemigos naturales ya que en esos tiempos los principales carnívoros eran marsupiales del tamaño de un perro grande.

En la misma jornada se hallaron restos de NEOCHOERUS, un Carpincho fósil y de PAEDOTHERIUM, un pequeño ungulado (animal con pezuñas, como el caballo, etc.) corredor , de posibles hábitos nocturnos y del tamaño de una liebre.

En la oportunidad los trabajos fueron realizados por Francisco Nahuel De Cianni, Francisco De Cianni, voluntarios del museo y por Daniel Boh, Director de la citada institución.

Mas info: www.museodemiramar.com.ar

15 de noviembre de 2011

Fósiles de Gasterópodos marinos del Pleistoceno fueron recuperados por el Museo de Miramar, tendrían 120 mil años.


En los yacimientos paleontológicos marinos que aparecen con breve frecuencia en los afloramientos geológicos del S.E bonaerense, se han encontrado moluscos que aun tienen representantes vivientes en el océano atlántico, y que vivieron durante el Pleistoceno, hace 120 mil años antes del presente. Es muy raro que aparezca un fósil de origen marino en una zona terrestre. La explicación, proviene de los diferentes estados naturales que se han suscitado en el transcurso de los milenios.  Localmente, se denominan transgresiones marinas o ingresiones marinas a los avances de la línea de costa sobre un espacio continental, y regresiones marinas al fenómeno inverso. La orilla del mar es "fluctuante", es decir, en la época de los glaciares el borde costero de la región pampeana se encontraba a 200 kilómetros mar adentro, sobre el borde de la actual plataforma marítima,  ya que el agua se depositaba en aquellos fenómenos naturales, llamados glaciares, lo cual impedía una entrada de mayor altitud. Las primeras menciones sobre la existencia del ingreso marino sobre el continente, son de índole paleontológica y datan desde mediados del siglo diecinueve. Fueron efectuadas por d’Orbigny (1842), quien halló moluscos marinos en los alrededores de la ciudad de Paraná y en la desembocadura del río Negro. Unos años más tarde, Darwin (1846) encontró la misma fauna en la península Valdés, quedando así establecida la presencia de estos depósitos en la Patagonia septentrional y en la provincia de Entre Ríos, los que constituyeron, por otra parte, las primeras citas del Terciario marino en la Argentina. Así lo explica en una entrevista Mariano Magnussen Saffer, presidente de la Asociación Amigos del Museo de Miramar, y detallo los depósitos fósiles -terrazas marinas o cordones conchiles- son formados por acumulaciones de origen sedimentario producidas por episodios marinos de avances y retrocesos ocurridos durante el cuaternario. El material recuperado, corresponde a un gasterópodo de la familia Volutidae que se caracteriza por presentar una concha grande de forma oval globosa, sólida y pesada, de color blanco tiza externamente. Mide hasta unos 200 mm de longitud máxima. Es una especie de aguas templado-cálidas que habito en profundidades de entre 5 y 80 m sobre fondos blandos. Su distribución geográfica en la actualidad abarca desde Río de Janeiro (Brasil) a Golfo San Matías (Río Negro, Argentina. Más allá de su hábitat natural, las fuentes de aprovisionamiento potenciales con mejor accesibilidad son los depósitos fósiles del Pleistoceno y, principalmente, del Holoceno de la provincia de Buenos Aires y de Patagonia, y las playas actuales, donde los moluscos llegan por tormentas. Las variaciones eustáticas han quedado reflejadas no sólo en el área de estudio, sino en gran parte del litoral bonaerense y sur entrerriano por un conjunto de rasgos geomórficos y de facies sedimentarias. Las unidades reconocidas en el afluente corresponden a las ingresiones marinas del Pleistoceno tardío denominadas Belgranense (Ameghino 1889) y Formación Pascua (Fidalgo et al. 1973b) asignadas al Ultimo Interglacial. En sedimentos de la ingresión pleistocena aflorantes en el área, se hallaron abundantes bivalvos (Ostrea, Tagelus y Mactra), foraminíferos (Ammonia, Elphidium) y ostrácodos (Cytheracea, Cyprideis) que sugieren un paleoambiente mixto de energía moderada. Según los primeros estudios de laboratorio, el fósil corresponde a un gasterópodo Adelomelon (Dall, 1906) de un caparazón se constituye de 6 anfractos, los cuales en la parte visible de la espira son aplanados y el último es convexo y globoso. Sutura bien definida, generalmente ondulosa. La ecología de su representante viviente ayuda a conocer la paleoecologia del ejemplar hallado. Esta especie de gasterópodo se localiza viviendo sobre el fondo de la plataforma marina, especialmente fondos areno-fangosos. Es un organismo que integra la epifauna deslizándose sobre el sustrato por medio de un pie musculoso. Posee sexos separados, siendo esta especie de gran interés científico por ser el único volútido que pone sus embriones en cápsulas libres (ootecas). El primer registro sobre observaciones de ovicápsulas fue realizado por d'Orbigny (1846) quien menciona la significativa abundancia de éstas en la Bahía de San Blas (Provincia de Buenos Aires, Argentina). En 1889, Dall hace referencia a la presencia de esta ooteca en aguas afueras del Río de la Plata. Carcelles (1944) realizó observaciones más firmes sobre la ovipostura de caracol negro, registrando la presencia de 5 a 15 embriones por cápsula. Es carnívoro alimentándose presumiblemente de almejas del fondo. Por otro lado, el museólogo Daniel Boh, titular del Museo Municipal “Punta Hermengo”, comento que: “el material hallado y recuperado se encuentra en preparación, para su ingreso a la colección institucional, a fin de enviar los datos al Registro Oficial de la Autoridad de Aplicación (AAN) de la ley 25.743 en materia paleontológica y arqueológica, que protege el patrimonio de todos”, concluyo.
Mas info en http://www.museodemiramar.com.ar/ 


15 de mayo de 2010

El Museo Miramarense hallo restos fosiles de un gran roedor.

Integrantes del Museo Municipal de Miramar hallaron el fósil de un roedor gigante y que vivió hace unos 3 millones de años, afirmaron en una publicación divulgativa en “Paleo”, boletín paleontológico. El hallazgo de una mandíbula inferior -en su mayor parte completa- perteneciente a un roedor de gran tamaño y para nada similar a las pequeñas lauchas urbanas, fue encontrado y recuperado por integrantes del Museo Municipal “Punta Hermengo” de la ciudad balnearia, conformado por su titular Daniel Boh y miembros de la asociación de amigos, como Mariana Boh, Mariano Magnussen Saffer y Gisel Sánchez, en una recorrida de abarco los sedimentos fosilíferos que se encuentran al norte de la ciudad. El enorme roedor prehistórico y que vivió a fines del periodo geológico conocido como plioceno (entre 5 y 2,5 millones de años antes del presente), tenia un cráneo que medía unos 30 cm, poseía incisivos de varios centímetros de largo, molares laminados, lo que hace pensar que se alimentaba de vegetales tiernos o plantas acuáticas. Algunos Paleontólogos descartan la posibilidad de que este tuviera hábitos anfibios. Los protagonistas del hallazgo estiman que el peso del animal debió ser de unos 70 kilos, si se lo compara con representantes vivientes. El Protohydrochoerus perlurbidus, es un roedor de gran tamaño y fue descrito por el sabio Florentino Ameghino en 1888. Daniel Boh, titular del museo comento; “Es una versión primitiva de los actuales carpinchos o capibaras pero de tamaño mayor, con una talla comparable a la de un tapir. Su cráneo refleja un rostro alargado y estrecho”.“Su fémur y humero, guardan la misma relación en su longitud con sus parientes actuales, pero el cubito, radio, tibia, peroné y demás huesos, son mucho mas desarrollados y largos que estos, por lo cual Protohydrochoerus parecía un carpincho de patas largas, lo que morfológicamente concuerda con mamíferos corredores”, argumento Mariano Magnussen. Se han encontrado prácticamente intactas ambas mandíbulas, a partir de las cuales se ha podido determinar el tamaño y el peso del roedor. Entre las conclusiones de la investigación se señala que el roedor gigante se puede considerar como un integrante de los mamíferos de tamaño intermedio del Plioceno-Pleistoceno. Además en la misma campaña, se pudo recuperar restos de cráneos de pequeños roedores del tamaño de una vizcacha, notoungulados, una rama mandibular de un primitivo gliptodonte y de un carnívoro marsupial semejante a las zarigüeyas. El material se encuentra exhibido en la sala de paleontología del museo miramarense, junto a los fósiles de otras grandes criaturas que vivieron en la región en los últimos tres millones de años. El museo se encuentra en el centro del bosque del vivero dunicola. Un predio de 502 hectáreas de medanos forestados. La institución se encuentra dividida en dos pequeños y pintorescos edificios, donde se exhiben el área destinada a las ciencias naturales, que se compone de colecciones principalmente locales y regional de geología, paleontología, biología marina y arqueología, y el área de museo y archivo histórico, con material de los pioneros y primeros pobladores. La entrada es libre y gratuita. Más información en www.museodemiramar.com.ar.