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25 de mayo de 2019

La última muestra de la sala de Paleontología Regional antes de la mudanza.























Mientras el Museo Municipal de Ciencias Naturales de Punta Hermengo de Miramar  se encuentra cerrado por el traslado y preparación de material para la nueva sede que está siendo refaccionada por la Municipalidad de General Alvarado y la Fundación Azara, acercamos a ustedes fotos con algo de nostalgia, de lo que fue la última muestra de Paleontología Local. Esperamos asombrarlos  con la muestra que estamos preparando para inaugurar en unos meses.
Mas info en www.museodemiramar.com.ar

Sorpresas cuando se hace jardinería en el museo.

Sorpresas cuando se hace jardinería en el museo de Miramar. Una pequeña falsa yarará. .

Dia Mundial de los Museos.

Cada año desde 1977, se conmemora el 18 de Mayo el "Día Mundial de los Museos", destinado a generar conciencia sobre el hecho de que los museos son un importante medio para el intercambio cultural, el enriquecimiento de las culturas, así como para el desarrollo de la comprensión mutua, de la colaboración y de la paz entre los pueblos. 









Saludamos al Museo Municipal "Punta Hermengo"Museo Miramar y el Museo de la Vida Rural de General Alvarado, y a todos aquellos espacios públicos y privados que preservan nuestra cultura para la posteridad.

Felicitaciones!


28 de abril de 2019

Miramar, un paseo de 3 millones de años.


(clic para ampliar)


La colección del Museo de Miramar, se encuentra constituida principalmente por restos de grandes mamíferos que vivieron en el Partido de General Alvarado en los últimos 3 millones de años, que proceden de los afloramientos geológicos marítimos de la zona. Aquí ofrecemos información de algunas de las piezas exhibidos o resguardadas en nuestra institución.
 
 

23 de marzo de 2019

Mudarán el área de ciencias naturales del museo a una vieja casona del vivero.

El municipio firmó un convenio con la Fundación Azara para que se reestructure una inutilizada propiedad de 1930, anteriormente residencia de ingenieros que trabajaron en el bosque.
 
MIRAMAR (Corresponsal).- La denominada “Casa de Huéspedes”, que supo albergar a ingenieros y demás funcionarios que desarrollaron tareas de investigación y cuidado del vivero dunícola “Florentino Ameghino”, será la nueva sala de exposición del área del Ciencias naturales del museo municipal “Punta Hermengo”.
 
Así lo confirmó un convenio firmado entre el municipio, a través del intendente Germán Di Cesare y el presidente Ejecutivo de la Fundación Azara, Adrián Giacchino, con el aporte de la Asociación de Amigos del Museo.
 
Esto permitirá un trabajo conjunto de mayor despliegue y exhibición de la riquísima colección arqueológica y paleontológica que contribuirá en los aspectos científicos, pedagógicos, turísticos y patrimoniales.
 
La Fundación Azara, de reconocida trayectoria y experiencia en gestión de museos regionales a nivel nacional, además de trabajar en múltiples acciones con Conicet, Parques Nacionales e instituciones afines, brindará un asesoramiento vital en el desarrollo del proyecto que en principio planteaba un nuevo edificio pero por una cuestión de costos elevados se tomó la opción de la casona construida en la década del ’30.
 
Las obras en la añeja propiedad que cuenta con entrada independiente en la culminación de la avenida 26 junto al acceso del mismo vivero, comenzarían a la brevedad y se espera que culminen a mitad de año para luego inaugurar oficialmente ese nuevo espacio histórico, necesario para revalorizar el patrimonio local.
 
“Son unos 225 metros cuadrados de construcción, contra los 196 que tienen juntamente los dos edificios actuales del museo. Hay que hacer algunas adaptaciones para no cambiarla demasiado y conservar también sus cuestiones patrimoniales. Debe ser la edificación más vieja que quedó cuando se decidió realizar este vivero dunícola”, dijo a LA CAPITAL, el director del Museo “Punta Hermengo”, Daniel Boh.
 
“Vamos a exhibir la parte de Ciencias Naturales y en el edificio actual se potenciará el área Historia local que en ese caso esperamos esté organizada para el próximo verano. Será una doble satisfacción”, agregó.
 
Cuando el bosque vivero pertenecía al Gobierno de Provincia, los ingenieros que venían a realizar tareas de investigación se alojaban allí. En cercanías, está la conocida “Casa de los Presidentes”, que fue albergue justamente de figuras de la política nacional pero hoy se encuentra inutilizable ya que un durante un temporal cayó un árbol y dañó seriamente las instalaciones.
 
Fundación Azara
Las investigaciones realizadas los últimos 17 años por la Fundación Azara aportaron más de 50 especies nuevas para la ciencia, tanto fósiles como vivientes.
 
En sus colecciones científicas, abiertas a la consulta de investigadores de todo el mundo, se atesoran más de 200.000 objetos de geología, paleontología, botánica, zoología, arqueología y etnografía.  
  
Unos 300.000 jóvenes participaron de sus diferentes actividades educativas (talleres, charlas, visitas guiadas, clubes de ciencias) y las exhibiciones itinerantes fueron visitadas por más de 5.000.000 de personas en más de una veintena de países. Fuente La CapitalNet.
 
 Mas info en  www.museodemiramar.com.ar 

14 de febrero de 2019

Por qué aparecen elefantes marinos en las costas de Mar del Plata y Miramar?



 
 
Forman parte de la población que se reproduce en la Península Valdés y los mismos pueden salir previamente en distintas zonas costeras del Mar Argentino antes de llegar a sus ámbitos de muda de pelo.

Turistas tomando sol, mate y aire de mar; niños haciendo castillos de arena; vendedores ambulantes por doquier, pero los turistas iban a tener la visita real de un elefante marino. Carolina de León, becaria doctoral perteneciente al grupo de Investigación “Biología, ecología y conservación de Mamíferos Marinos” del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC, CONICET-UNMDP) explica por qué se da este fenómeno en estos meses.

En estas últimas tardes veraniegas de enero, se reportó la presencia de dos mamíferos marinos localizados en la zona costera comprendida entre Mar del Plata y Miramar. Dichos ejemplares fueron registrados mediante fotografías en distintas playas, uno de ellos en la Playa Acantilados de Mar del Plata y el otro en el Balneario Sol II de Miramar. Se trató de dos ejemplares de elefante marino del sur (Mirounga leonina), un mamífero marino perteneciente a la familia de las focas (Familia Phocidae). El elefante marino del sur es el más grande de los Pinnípedos -grupo que incluye a focas, morsas y lobos marinos-, siendo los machos adultos casi cinco veces más pesados que las hembras y con una marcada proboscis o trompa, que da origen a su nombre común.

Carolina de León explica que “el ejemplar hallado en Miramar presentaba un largo total de aproximadamente 3.5 metros, numerosas cicatrices en el cuello y una incipiente proboscis o trompa, lo que permite identificarlo como un macho subadulto de aproximadamente seis años de edad, y próximo a la adultez”.

Y agrega: “Por otra parte, el animal registrado en Mar del Plata, era un ejemplar algo más pequeño que no alcanzaba los 3 metros, no presentaba marcas en el cuello y no tenía desarrollada la proboscis, por lo que probablemente se trate de un macho un poco más joven que el primero, o bien, una hembra adulta. Esto no fue posible de constatar debido a que no se ha podido observar la zona ventral del ejemplar, en donde fácilmente se puede distinguir la zona genital para determinación del sexo”. Este último animal fue avistado nuevamente el día 14 de enero en la Playa Bristol de Mar del Plata, en medio de una multitud de personas que respetaron el perímetro establecido por guardavidas, guardaparques provinciales y Prefectura Naval Argentina, hasta que el ejemplar volvió al mar.

La presencia de ejemplares en las costas bonaerenses durante el verano responde al regreso de animales a la costa para mudar el pelo. En el caso de los machos subadultos y adultos, el cambio de pelo se inicia a fines de febrero, mientras que las hembras lo realizan entre fines de diciembre a principios de febrero. El ciclo de vida anual del elefante marino del sur comprende dos etapas terrestres: una dedicada a la muda (diciembre a febrero) y otra a la reproducción (septiembre y octubre), alternadas con dos etapas de alimentación en mar abierto.

Estos ejemplares forman parte de la población de elefantes marinos que se reproduce en la Península Valdés (Chubut), y los mismos pueden salir previamente en distintas zonas costeras del Mar Argentino antes de llegar a sus zonas de muda. “Por lo que pudo observarse en ambos ejemplares registrados en los últimos días en Mar del Plata y Miramar, todavía no se había iniciado la muda, dado que el pelo mostraba áreas decoloradas y marcas típicas del tiempo transcurrido desde la última muda. En esta especie la muda se caracteriza como “catastrófica”, ya que en pocos días pierden totalmente el pelo junto con la capa externa de la piel, que se desprende en grandes parches Durante este período, los ejemplares se mantienen en la costa y ayunando hasta que el nuevo pelo se encuentre totalmente desarrollado”, remarca De León.

Finalizada la muda, los ejemplares nuevamente regresan a mar abierto por un período de alimentación de varios meses, para volver nuevamente a tierra para reproducirse desde agosto hasta noviembre.

La colonia de elefantes marinos de Península Valdés ha experimentado un notable aumento poblacional en las últimas décadas. Los últimos censos realizados por el grupo de Mirtha Lewis, investigadora principal del Centro Nacional Patagónico (CENPAT), registraron aproximadamente 11.000 cachorros nacidos anualmente dentro de los aproximadamente 30.000 animales que se reproducen en Península Valdés. De esta manera, es un fenómeno esperable el registrar elefantes marinos en áreas muy alejadas de las zonas de concentración terrestre y, por ello, resulta frecuente ver ejemplares vagabundos por toda la costa de la provincia de Buenos Aires, Uruguay y Brasil, hasta el archipiélago de Fernando de Noronha. Muchos de estos ejemplares son avistados principalmente en verano, lo cual coincide con los últimos registros en la ciudad de Mar del Plata.

“Debido a que es frecuente ver animales en nuestras costas, se recomienda dar aviso a la Prefectura Naval Argentina llamando al 106 y, en todos los casos, no acercarse ni tratar de tocar a los ejemplares, esto puede ser peligroso tanto para las personas como para los animales. Su estadía en nuestras playas es corta, salen a descansar o mudar el pelo y luego de escasas horas o pocos días, vuelven al mar”, finaliza De León. Fuente; Conicet.


Interesante donación para el Museo de Miramar.

Nuevo objeto para el área de historia. Una "Aventadora" o seleccionadora de semillas. Llegó a esta zona en 1936 por la Cooperativa Agrícola Pueyrredón, adquirida luego por la familia Ferreras. Está construida casi en su totalidad en madera. Es donación de Miguel Ferreras.

Donación de televisores para el área histórica del Museo Municipal de Miramar.

Una donación realizada la semana pasada por parte del sr. Ricardo Bogado. Dos pequeños televisores con alimentación a 12 volts. Son marca Noblex y fueron adquiridos a mediados de los años 60 en la recordada Casa Yantor.

13 de enero de 2019

Esqueleto de Tortuga Verde se incorpora a la muestra de Biología Marina del Museo de Miramar.




En el primer día hábil de Enero, se puso en exhibición un ejemplar  de Tortuga Verde (Chelonia mydas) donada, cuyo ejemplar estaba preservado y congelado paras estudios académicos por la Dra. Victoria Gonzalez Carman del INIDEP de Mar del Plata, quien tuvo la amabilidad de cederlo al Museo, para los trabajos de disección y limpieza para estudio, colección y exhibición de estos restos en el Museo Municipal de Ciencias Naturales Punta Hermengo de Miramar.
El trabajo fue realizado por Mariano Magnussen Saffer, de la institución local con detalles artísticos en la exhibición de Daniel Boh. La misma fue exhibida junto al esqueleto de la Tortuga Laúd (Dermochelys coriacea) hallada muerta en 1996 en la localidad de Centinela del Mar.
La tortuga verde posee un caparazón oval, con 4 pares de escudos laterales y puede destacarse la presencia de una sola en cada aleta, el largo del caparazón  es hasta 120cm. y su peso de hasta 230 Kg. Su caparazón es café verdoso y puede llegar a ser negro.
Mientras que el plastron es ligeramente amarillo o blanco cremoso. Entre las especies de tortugas marinas de caparazón duro la verde es la más grande. Se alimentan principalmente de vegetales marinos como algas y plantas marinas
Esta especie puede encontrarse en aguas entre los 35 grados de latitud y los 35 grados de longitud. Las playas en donde desova la mayoría de las tortugas verdes en al caribe.
Su distribución geográfica es desde el Golfo de México hasta Brasil. En los últimos años, se han encontrado ejemplares muertos en playas bonaerenses, hasta Bahía Blanca. También se han recuperado ejemplares vivos atrapados en las redes de barcos, sobre todo en meses de periodo estival.

Prestigioso paleontólogo visito el Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar.

Días atrás, el personal del Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar, recibió la visita del prestigioso paleontólogo Leopoldo Soibelzon, el mayor especialista en úrsidos fósiles del mundo.
El investigador realizo una visita informal al museo local, motivado por los interesantes comentarios en el ámbito científico hacia la actividad que realiza el personal del Museo Municipal Punta Hermengo y por la amplia presencia mediática en medios científicos y de comunicación en el ámbito nacional e internacional.
Junto a Mariano Magnussen Saffer, de la institución miramarense, se realizó una mirada a la colección de carnívoros fósiles recuperados en el último tiempo, para generar en los próximos meses una serie de estudios a piezas de gran valor para la comunidad científica.
Soibelzon, de la División de Paleontología de Vertebrados del Museo de la Plata y Conicet, se interesó especialmente en el esqueleto de Cyonasua lunaria, un depredador extinto que fue recuperado hace dos años, siendo este uno de los más completos que se conocen en el mundo. También se vio sorprendido por las huellas de Felipeda miramarensis, el tigre dientes de sable único en el mundo.
Además, el investigador platense, que no visitaba nuestra institución desde hace varios años destaco la exhibición del área de ciencias naturales y los profundos cambios que obtuvo, como así también, el incremento de la colección de fósiles y la calidad científica del mismo.
Daniel Boh, del museo local, junto al personal y la asociación de amigos del museo, siguen trabajando junto a la Municipalidad de General Alvarado y la Fundación Azara para mejorar la institución que tanto prestigio le genera a la ciudad, visitada por miles de visitantes que pasan anualmente por el museo.

15 de diciembre de 2018

Nos visitaron los Alumnos de la Escuela 501 de Miramar.

En noviembre nos visitaron los chicos de la escuela Nº 501. En el área de historia local, la estrella fue la central telefónica del hotel Santa Eulalia. Es posible que sea el objeto más comentado por los visitantes, en la sala. En el exterior, sin dudas, la Chata de Garbiso se lleva todas las miradas. Mas info en www.museodemiramar.com.ar

18 de noviembre de 2018

Visita del Club Vicentino de San Miguel en el Museo de Miramar.

Noviembre - Hace unos días nos visitaron chicos del Club Vicentino de San Miguel. Estaban en la ciudad por un partido de rugby con el equipo local. Estuvieron muy interesados por la riqueza natural de la zona.

El Instituto Superior de Formación docente Nº 81 visito el Museo de Miramar.

Octubre - Un museo es un modo de educación no formal que complementa lo aprendido en las aulas. Así lo han entendido los profesores y alumnos del Instituto Superior de Formación docente Nº 81 de nuestra ciudad. La idea fue la de demostrar la utilidad del museo en la parte educativa, los métodos que se usan para explicar el desarrollo de la historia local y la exposición del patrimonio natural de la región.

5 de octubre de 2018

Nuevos fósiles de Megatherium filholi, un megaterio enano en el Pleistoceno de Mar del Sud.


Los perezosos vivientes son mamíferos de movimientos lentos que habitan colgados de las ramas de los árboles en bosques y selvas de Sudamérica. Sin embargo, hace unos 10.000 años antes del presente existieron en nuestras pampas perezosos terrestres de tamaños colosales, que en su mayoría superaban los 500 kilogramos de peso. Tenían una larga lengua y labios muy móviles con los que seleccionaban las plantas que eran parte de su dieta.
 
Estos perezosos estaban dotados de grandes garras con las que se defendían de los carnívoros de la época, como ser el tigre dientes de sable y el oso de las pampas.
 
Sin lugar a dudas el más espectacular de los perezosos terrestres fue el Megatherium americanum. Fue el mayor de su linaje, alcanzaba los cinco metros de longitud y un peso que rondaba entre cinco y seis toneladas.
 
Sin embargo, entre los gigantes megaterios existió una especie más pequeña, conocida como Megatherium filholi. Esta especie fue descubierta por primera vez por el Perito Francisco P. Moreno en el año 1888, y desde entonces quedó olvidada por la mayoría de los investigadores.
 
Hasta que recientemente -transcurridos desde entonces 130 años- naturalistas de campo del Museo Municipal Punta Hermengo de la ciudad de Miramar (provincia de Buenos Aires) rescataron los restos de esta especie hallada en sedimentos cercanos a la localidad de Mar del Sud, unos 15 km al sur de la primera. Los mismos fueron estudiados por un equipo de investigadores de la Fundación Azara, la Universidad Maimónides, el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, el Centro de Investigaciones Científicas y Transferencia de Tecnología a la Producción de Entre Ríos, el Museo Municipal Punta Hermengo y el CONICET. En este estudio los autores descubrieron que Megatherium filholi era mucho más pequeño que sus parientes cercanos, no sobrepasaba los tres metros de longitud (un tamaño pequeño para un megaterio) y la tonelada de peso. El estudio fue publicado en la revista especializada Neues Jahrbuch für Geologie und Paläontologie - Abhandlungen      ( Nuevo Anuario de Geología y Paleontología – Ensayos) de Alemania.
 
Si uno recorre las barrancas de la costa balnearia entre las ciudades de Mar del Plata y Miramar es posible cruzarse con grandes cuevas de hasta dos metros de diámetro que desembocan en la playa. Estas cavernas, muestran en sus paredes las marcas de las garras que dejaron los perezosos gigantes que habitaron la región hace más de 10.000 años. Es muy posible que estos grandes perezosos las habrían utilizado para refugiarse o hibernar en los crudos inviernos de aquel entonces. Por lo tanto, este “pequeño” Megaterio pudo haber sido uno de los animales que las produjeron.
 
El hallazgo de Megatherium filholi muestra que aún conocemos poco sobre la fauna extinta pampeana y que aún hay muchos actores que faltan por descubrir.
 
Debido a este y otros importantes descubrimientos paleontológicos recientes, como el hallazgo de las huellas de un tigre dientes de sable, la Municipalidad de General Alvarado y la Fundación Azara planifican construir un nuevo Museo de Ciencias Naturales en la localidad, a partir del área de la respectiva temática que hoy tiene el Museo Municipal Punta Hermengo.
 

22 de septiembre de 2018

Descubren huellas de una nueva especie de smilodon - Agencia CTyS-UNLaM.





La nueva especie fue nombrada como Felipeda miramarensis, que significa pie de felino miramarense. A partir de sus huellas fosilizadas, las primeras halladas a nivel mundial, se pudo describir con mayor precisión cómo caminaba el smilodon y cómo atacaba a sus presas.
Agencia CTyS-UNLaM - El doctor Federico Agnolin, investigador del Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN) y del CONICET, comentó a la Agencia CTyS-UNLaM que tuvieron “la suerte de encontrar las huellas de varios animales, de pájaros, de cuises, de ñandú, de macrauquenia y también el primer registro a nivel mundial de huellas de smilodon, que es el reconocido tigre dientes de sable que habitó la región pampeana y gran parte de América hasta hace unos 10 mil años antes del presente”.
“Este hallazgo se produjo a pocos metros del muelle de Miramar, en unos estratos que corresponden a la playa de una pequeña lagunita que había en dicho sitio hace más de 30 mil años, si bien aún no sabemos con precisión la antigüedad de esos fósiles”, indicó el autor principal del estudio publicado en la revista científica Ichnos.
El paleontólogo del MACN, Fundación Azara y del CONICET valoró que “estas huellas nos muestran cómo caminaba el smilodon y nos permiten inferir cómo era la forma de su cuerpo; al tener las pisadas, podemos sacar un poco mas de información sobre cómo era en vida”.
A través de índices, cual Sherlock Holmes, los investigadores pueden reconstruir hechos que ocurrieron hace miles de años; por ejemplo, de qué manera el tigre dientes de sable atacaba a sus presas.
“Las huellas nos muestran que la parte anterior del cuerpo era mucho más robusta”, contó Agnolín. Y agregó: “Las manos, las patas anteriores, eran de mayor tamaño que las traseras; esto es común en los animales carnívoros que atrapan a sus presas mediante la emboscada, es decir, que el smilodon se ocultaba en algún lugar a la espera de su presa y la sorprendía”.
“Les saltaba encima e intentaba tumbarlas con las patas anteriores para luego alimentarse de ellas; además, estos animales, por lo general, no son buenos corredores como el chita que corre a sus presas por un largo trecho y las alcanza a gran velocidad, sino que las esperaba agazapado”, relató el investigador a la Agencia CyS-UNLaM.
El paleontólogo consideró que todas estas descripciones son muy difíciles de lograr a partir de los huesos y, solamente, se pueden reconocer cuando se encuentra una huella, aunque, desde luego, es mucho más difícil que se puedan preservar por miles de años.
“Los paleontólogos estamos acostumbrados a trabajar con restos de esqueletos, dientes, todos materiales que son duros y que es más probable que se fosilicen”, observó Agnolín. Y analizó: “Pensemos en que, cuando uno camina en la playa, el mar hace desaparecer las huellas al poco tiempo; esto ocurría también en el pasado, pero, en casos muy especiales, la huella quedaba profundamente marcada, se cubría por una capa de lodo y, luego de miles de años, aun es posible encontrarlas”.
El hallazgo de estas huellas fue realizado, en 2015, por Mariano Magnussen del Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar. Desde entonces, se inició la investigación de la que también participaron Daniel Boh del mismo museo, Nicolás Chimento, Denise Campo y Francisco De Cianni del Museo Argentino de Ciencias Naturales de Buenos Aires.
El smilodon pesaba unos 300 kilos y las huellas descubiertas tienen unos 19 centímetros de diámetro. Este félido, además de tener unos caninos que llegaban a sobresalir más de 25 centímetros por fuera de su boca, poseía un gran desarrollo de la parte anterior de su cuerpo, por lo que podía lanzarse hacia abajo con gran fuerza hacia sus presas.