27 de junio de 2018

Recuperan las huellas fosiles de un antiguo roedor de gran tamaño de unos 100 mil años en Miramar.

Aspecto del carpincho del Pleistoceno de Miramar, unos 100 mil años atrás, similar a los actuales, cuya icnoespecie fue identificada como Porcellusignum  conculcator.
 
Daniel Boh del  Museo Municipal de Ciencias Naturales Punta Hermengo de Miramar, realizando tareas de campo para recuperar huellas.
 
Mariano Magnussen del  Museo Municipal de Ciencias Naturales Punta Hermengo de Miramar, exhumando el conjunto de huellas fósiles.

Cristian Oliva del Centro de Registro del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico, y Mariano Magnussen del  Museo Municipal de Ciencias Naturales Punta Hermengo de Miramar.

Cristian Favier Dubois del área de Investigaciones Arqueológicas y Paleontológicas del Cuaternario Pampeano, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional del Centro.
 
Se resalta las huellas fósiles de Porcellusignum  conculcator (icnoespcie del carpincho prehistórico), entremezcladas con las de un ave de gran tamaño. 


Un grupo de investigadores identifico las huellas prehistóricas encontradas tiempo atrás en Miramar. Eran de un gran roedor emparentado con los carpinchos y tendrían entre 100 y 50 mil años.

Recientemente, un equipo de investigadores dio a conocer la identidad de la especie que dejo sus huellas junto a otras criaturas prehistóricas en la localidad bonaerense de Miramar, una de las localidades con mayor trascendencia en materia paleontológica a nivel mundial.

Las huellas fósiles de roedores en América del Sur son escasamente conocidas por los paleontólogos, ya que para su preservación deben darse ciertas características ambientales, como así también su posterior visualización en los yacimientos paleontológicos

Un grupo de investigadores compuesto por Cristian Oliva del Centro de Registro del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico con sede en la ciudad de La Plata, Cristian Favier Dubois del área de Investigaciones Arqueológicas y Paleontológicas del Cuaternario Pampeano, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires en Olavarria y por sus descubridores, Daniel Boh y Mariano Magnussen del  Museo Municipal de Ciencias Naturales Punta Hermengo de Miramar, dieron  a conocer los estudios preliminares sobre unas antiguas  huellas fosilizadas, que pertenecieron a un roedor de gran tamaño emparentado con el actual carpincho, el roedor viviente más grande del planeta, (Hydrochoerus hydrochaeris), que pueden crecer hasta 1,30 metros de largo y pesar 65 kilos, aunque en el pasado, existieron formas más voluminosas.

La presentación ante la comunidad científica de los nuevos materiales fue realizada durante las VI Jornadas Arqueológicas y VII Jornadas Paleontológicas Regionales, que se llevaron a cabo en la ciudad de Miramar en el mes de abril de este año. La misma reunió a destacados investigadores de nuestro país.

 “Los restos de carpinchos fósiles ya han sido encontrados en esta zona en estratos de más de tres millones de años, principalmente mandíbulas y cráneos, que se conservan en el Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar”, argumento Daniel Boh, titular de la institución.

Por su parte, Mariano Magnussen del museo local comento, “las huellas de este roedor no estaban solas, ya que pertenecen al yacimiento paleontológico Punta Hermengo, mundialmente conocido por los investigadores, donde además se recuperaron las primeras huellas fósiles atribuibles a un gran tigre dientes de sable, también de Macrauchenia, un animal similar a un camello con trompa y un ave de gran tamaño de la familia de los ñandúes.

Las huellas del roedor recuperadas e identificadas, pertenecen a la icnoespecie Porcellusignum  conculcator, del cual solo se conocen un puñado de hallazgos en América. Este material contribuye notablemente al entendimiento de estas raras huellas, aportando información sobre su forma de vida, ecología del pasado, etc.

Este yacimiento, ubicado en cercanías de la zona urbana y en pleno sector turístico de la ciudad de Miramar, a orillas del mar, fue en tiempos prehistóricos muy diferente. El mar estaba varios kilómetros hacia el sudeste, y este sector era una planicie de inundación, alimentada por un arroyo desaparecido hace miles de años. Animales de diversas especies se acercaban a las orillas fangosas, donde dejaron sus huellas, que, debido a que fueron cubiertas rápidamente, han logrado preservarse hasta nuestros días.

Además, el equipo del Museo Municipal Punta Hermengo de la ciudad, viene trabajando exitosamente en el hallazgo y recuperación del material paleontológico que aparece permanentemente.  En el mismo yacimiento donde se encontraron las huellas de este “carpincho o capibara prehistórico”, se han recuperado restos óseos fosilizados de al menos 4 gigantescos perezosos extintos, del genero Lestodon, que llegaban a tener unos cuatro metros de largo, además de restos de Hippidion (caballos americanos), toxodontes (semejantes a hipopótamos y rinocerontes), Macrauchenia (parecido a un camello, pero con una larga trompa), Notiomastodon (elefantes sudamericanos), gliptodontes (enormes armadillos), roedores, peces e insectos, todos de los últimos 100 mil a 50 mil años antes del presente.

Cabe destacar que estos mariales paleontológicos se encuentran protegidos por la ley nacional 25.743/03 y por la ordenanza municipal 248/88 como parte del patrimonio paleontológico de la República Argentina y del Municipio de General Alvarado.

Nuevas instalaciones para el museo.

Debido a la gran cantidad de piezas recolectadas el Museo Municipal Punta Hermengo no puede exponer y conservar su creciente colección, la Municipalidad de General Alvarado junto a la Fundación Azara vienen ultimando los detalles de un nuevo y moderno edificio para el área de ciencias naturales, el cual revalorará el nivel científico, cultural, educativo de la institución y será un nuevo atractivo turístico para la ciudad.